ROXANNE CHEESMAN: "¿ES NACIONAL NUESTRA BIBLIOTECA?" (2015)

Texto de Roxanne Cheesman, publicado originalmente y bajo el mismo nombre en El Comercio (Pág. A14), edición 21 de marzo de 2015.

Aunque se atribuye a San Martín la creación de la Biblioteca Nacional del Perú (BNP), la propuesta original parece haber sido de Bernardo de Monteagudo. El protector no era hombre de letras o de cultura. Monteagudo, en cambio, aunque recordado negativamente por su severidad con los peninsulares que residían en Lima, fue abogado en la Universidad de Chuquisaca y dueño de una pequeña biblioteca itinerante, la cual habría donado a la institución que se propuso crear.

Lo probable es que la base de la primera biblioteca proviniese de los colegios jesuitas y de los españoles emigrados. Y tras el abandono de la capital por la expedición libertadora, la división española de Canterac sustrajo muchos textos, entre ellos, las memorias de los virreyes. Luego de Ayacucho, las guerras civiles de la primera parte de la república y la escasa formación cultural de los caudillos -aunque se menciona a Gamarra como lector de textos en latín- no fueron ambiente propicio para el crecimiento de la biblioteca.

Pero la guerra con Chile fue un momento trágico por la sustracción de sus valiosos textos. Más de 100 grandes cajas y 80 “bultos de libros” fueron desembarcados en Chile y catalogados por el historiador chileno Diego Barros Arana.

Ricardo Palma, nombrado director de la Biblioteca Nacional en 1883 se dirigió a los intelectuales chilenos y emplazó a su gobierno para la devolución de los libros. En respuesta, el presidente Domingo Santa María  ordenó el retorno de aproximadamente 10.000 textos, en lo que fue la primera restitución. 120 años después se produjo la segunda, dispuesta por la presidenta Michelle Bachelet en el año 2007, por un total de 3.000 libros. Sin embargo, el mayor daño infligido a la biblioteca fue causado por el descuido nacional, en 1943, cuando ocurrió un incendio en el que su anterior edificio quedó en escombros, con lo que se perdió parte de los 200.000 ejemplares que albergaba.

Pero la biblioteca fue, en su primer siglo, una tribuna para importantes personajes de la política. Conservadores como Bartolomé Herrera (1839), liberales como Francisco de Paula Gonzáles-Vigil (1836 y 45), caceristas como Ricardo Palma (1883), libertarios antimilitaristas como Gonzáles Prada (1912 y 1916). La dirección fue motivo de gran debate entre estos últimos dos personajes, intuyendo tal vez lo que en términos modernos se llamaría la lucha por la hegemonía intelectual de dos generaciones, y por ende, por la conducción social.

Pero, ¿tenemos una Biblioteca Nacional o solo central y por añadidura limeña? En nuestras provincias se encuentra disperso un inmenso acervo de documentos, libros de cabildos, periódicos regionales, papeles virreinales de corregimientos, libros provinciales  de escasa difusión, informes gobernativos, etc. que deben ser recogidos por el Archivo Nacional o la Biblioteca Nacional. Sería entonces oportuno descentralizar su ordenamiento y acopio a través de sedes macroregionales para que sea realmente nacional. Tal vez esa fue la idea que Bernardo de Monteagudo tuvo en mente cuando impulsó la creación de la Biblioteca.

Extraído del Blog culturaxtodos (http://culturaxtodos.blogspot.es/1443480983/biblioteca-nacional-es-nacional-nuestra-biblioteca-/) el 08 de marzo de 2016.

Entrada n° 154.

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