CÉSAR GUTIÉRREZ MUÑOZ ETERNO
Última actualización: 31 de mayo de 2026.
Palabras de Mario Cárdenas
Intentar presentar o describir la personalidad de un homenajeado siempre es difícil porque el ser humano es sumamente complejo y con mayor razón sobre un personaje como don César Gutiérrez Muñoz, un hombre múltiple; [ ... ]. Nuestro homenajeado es un hombre muy serio cuando se trata de realizar algo, cuando desempeña una función, cuando acepta un cargo. Dedica el mayor esfuerzo a cumplir el encargo aceptado con respeto escrupuloso del tiempo. A toda reunión asiste con puntualidad y ha tratado de que los archiveros asuman esa responsabilidad de respeto al tiempo de uno mismo y de las otras personas como un reconocimiento al interlocutor. Trató de implantar la “hora archivística” como una distinción de los que ejercemos esa función. Las tareas que se imponía o le encargaba la institución o algún amigo, las realizaba con toda precisión: planificaba con suficiente antelación para ejecutarla y alcanzar los objetivos en el tiempo previsto. Gracias a esta virtud, las actividades que organiza le salen a la perfección, todo está previsto, todo calculado, desde el inicio hasta la clausura de un evento, cuando de esto se trata, y como lo muestran las múltiples actividades que organizó, claro, con la asistencia de personas de su entera confianza y reconocida calidad que él sabía seleccionar: es un gran organizador.
En su trato con las personas es también bastante serio, sin dejar de ser afable, va a la verdad directamente, no suele practicar el rodeo, destaca lo bueno y lo malo de algo por lo que debe opinar, y si es necesario ser firme, lo es; [ ... ]. A pesar de algunas experiencias negativas que no faltan en el desarrollo de las actividades archivísticas, nuestro archivero se muestra siempre optimista, le molesta que algunas personas, entre ellas los archiveros, tiendan a mostrarse quejosos de todo sin agotar las posibilidades de solución de los problemas que enfrentan, todo suele verlo con posibilidades de ser superado. Por otra parte, ser serio no significa simplemente ser adusto o tajante en las relaciones. A pesar de su seriedad es alegre, bromista y ocurrente.
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Es también muy ocurrente: una mañana que llegué al Archivo de la Universidad, César me recibió con un bizcocho con forma de bebé en manos, diciéndome: “don Mario, llega justo a tiempo, necesitábamos un padrino porque vamos a bautizar a esta 'wawa' que recibí de Ayacucho”, acto seguido y sin esperar mi respuesta, nombró como madrina a doña Marita Dextre, administradora del Archivo y procedió a realizar un ademán de bautizo haciendo él de sacerdote y los demás trabajadores del Archivo de invitados; terminada la ceremonia repartió el bizcocho entre los presentes. Desde esa fecha doña Marita es mi comadre. Todas estas cosas las hace con gracia.
Mario Cárdenas Ayaipoma
2011
Homenaje en Alerta Archivística (núm. 276, mayo de 2026)
Entrada n° 595.

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